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Conoce cuáles sustancias químicas son perjudiciales para tu salud

Hay sustancias químicas, tanto naturales como artificiales, que se conocen como disruptores endocrinos (EDC, por sus siglas en inglés) y que tienen la capacidad de interferir, imitar o bloquear las funciones hormonales del cuerpo humano. Estas sustancias están asociadas con una amplia variedad de problemas de salud que afectan tanto a la reproducción como al desarrollo, el sistema inmunológico y el metabolismo.

Con el paso de los años, la investigación sobre estos compuestos ha avanzado considerablemente, y uno de los principales pioneros en este campo ha sido el National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS), que durante más de tres décadas ha liderado estudios cruciales sobre los efectos de los disruptores endocrinos en la salud humana permitiendo una mayor comprensión de cómo estas sustancias químicas pueden afectar gravemente la salud humana, desencadenando una serie de enfermedades relacionadas con el sistema endocrino.

El Sistema Endocrino: El Control Hormonal del Cuerpo

El sistema endocrino, compuesto por glándulas distribuidas por todo el cuerpo, produce las hormonas necesarias para regular procesos biológicos esenciales, como el crecimiento, la fertilidad y la reproducción. Las hormonas, aunque se producen en cantidades muy pequeñas, juegan un papel fundamental en el funcionamiento adecuado del organismo. Incluso alteraciones mínimas en los niveles hormonales pueden tener efectos significativos en la biología y el desarrollo humano.

Fuentes de los Disruptores Endocrinos

Los disruptores endocrinos están presentes en una variedad de productos cotidianos. Desde cosméticos, envases de alimentos, juguetes y alfombras, hasta pesticidas y retardantes de llama, estos compuestos pueden encontrarse en diversos productos de consumo. La exposición a estos químicos puede ocurrir a través del aire, el agua, la piel y la dieta, lo que hace difícil evitarlos por completo. Sin embargo, existen formas de reducir la exposición tomando decisiones informadas sobre los productos que utilizamos a diario.

Sustancias Químicas Comunes y sus Efectos

Existen miles de sustancias químicas que pueden actuar como disruptores endocrinos. El NIEHS detalla alguna de ellas como las más comunes y mejor estudiadas:

  • La atrazina es uno de los herbicidas más utilizados en el mundo, a menudo se utiliza para controlar las malas hierbas en los cultivos de maíz, sorgo y caña de azúcar.
  • El bisfenol A (BPA) se utiliza para fabricar plásticos de policarbonato y resinas epoxi. Se utiliza en la fabricación, el envasado de alimentos, los juguetes y otras aplicaciones. Las resinas de BPA se pueden encontrar en el revestimiento de algunos alimentos y bebidas enlatados.
  • Las dioxinas son un subproducto de ciertos procesos de fabricación, como la producción de herbicidas y el blanqueo de papel. Pueden liberarse al aire a partir de la quema de residuos y los incendios forestales.
  • El perclorato es una sal incolora que se fabrica y se utiliza como sustancia química industrial para fabricar cohetes, explosivos y fuegos artificiales, y que se puede encontrar en algunas aguas subterráneas.
  • Las sustancias perfluoroalquilo y polifluoroalquilo (PFAS) son un gran grupo de sustancias químicas que se utilizan ampliamente en aplicaciones industriales, como espuma contra incendios, sartenes antiadherentes, papel y revestimientos textiles.
  • Los ftalatos son un gran grupo de compuestos que se utilizan como plastificantes líquidos. Se encuentran en cientos de productos, incluidos algunos envases de alimentos, cosméticos, fragancias, juguetes para niños y tubos de dispositivos médicos. Los cosméticos que pueden contener ftalatos incluyen esmalte de uñas, laca para el cabello, loción para después del afeitado, limpiador y champú.
  • Los fitoestrógenos son sustancias naturales con una actividad similar a la de las hormonas que se encuentran en algunas plantas y que pueden tener un efecto similar al del estrógeno producido por el cuerpo. Los alimentos de soja, por ejemplo, contienen fitoestrógenos.
  • Los éteres de difenilo polibromados (PBDE) se utilizan para fabricar retardantes de llama para productos como espuma para muebles y alfombras.
  • Los bifenilos policlorados (PCB) se utilizaban para fabricar equipos eléctricos, como transformadores, y se encuentran en fluidos hidráulicos, fluidos de transferencia de calor, lubricantes y plastificantes. Los PCB se produjeron en masa en todo el mundo hasta que se prohibieron en 1979.
  • El triclosán es un ingrediente que antes se añadía a algunos productos antimicrobianos y de cuidado personal, como el gel de baño líquido y los jabones.

¿Cómo Entramos en Contacto con los Disruptores Endocrinos?

Las personas están expuestas a estas sustancias químicas principalmente a través de los alimentos y bebidas, los pesticidas, los cosméticos y el aire. Debido a la ubicuidad de estos compuestos, la exposición es casi inevitable, aunque existen estrategias para minimizar los riesgos, como elegir productos sin BPA o evitar el uso excesivo de pesticidas.

El Impacto de Dosis Bajas: Una Amenaza Silenciosa

Una de las preocupaciones más grandes es que incluso dosis bajas de estos disruptores endocrinos pueden tener efectos perjudiciales. Dado que el sistema endocrino funciona mediante la regulación de niveles hormonales extremadamente precisos, cualquier alteración, por mínima que sea, puede desencadenar efectos biológicos significativos. Estos cambios pueden dar lugar a problemas de salud a largo plazo, lo que refuerza la importancia de seguir investigando y adoptando medidas para proteger a la población de estos compuestos.

Un Reto para la Ciencia y la Medicina

La investigación sobre los disruptores endocrinos ha revelado información crucial sobre cómo estos compuestos afectan nuestra salud. Gracias a los esfuerzos del National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS), que ha sido un líder en este campo durante más de 30 años, estamos cada vez más conscientes de los peligros que representan estas sustancias químicas para nuestro bienestar. Aunque no podemos evitar por completo la exposición a los disruptores endocrinos, tomar decisiones informadas y seguir las investigaciones científicas puede ayudarnos a reducir los riesgos y proteger nuestra salud a largo plazo.

Referencia: National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS).